Post Format

Funciones cerebrales cruciales no se ven afectadas por el género o el sexo, revela un estudio.

Leave a Reply

Un nuevo estudio ha demostrado que muchos de los procesos cerebrales importantes conocidos como “funciones ejecutivas” no se ven afectados por el sexo o el género de alguien, como se ha argumentado anteriormente.

La investigación hace referencia a más de 150 estudios previos sobre funciones ejecutivas y comportamiento asociado, y encontró “pequeñas y sutiles diferencias de sexo y género en la función ejecutiva”.

Estas funciones ejecutivas son procesos cerebrales que cubren cosas como atención, razonamiento, memoria de trabajo, toma de decisiones, control de impulsos y resolución de problemas.

Sin embargo, los investigadores sí señalan las diferencias en las funciones ejecutivas relacionadas con nuestro genotipo, cómo nos desarrollamos a medida que crecemos y maduramos, y los mecanismos de circuitos neuronales, todos los cuales se destacan como dignos de estudio adicional.

“En general, encontramos poco apoyo para las diferencias significativas de género o sexo en la función ejecutiva”, escriben los investigadores, Nicola Grissom de la Universidad de Minnesota y Teresa Reyes de la Universidad de Cincinnati.

Funciones ejecutivas

En general, las afectan nuestra capacidad para manejar eventos que ocurren a nuestro alrededor y para planear eventos futuros; en gran medida, determinan cómo nos comportamos y cómo interactuamos con el mundo.

Si están bien desarrolladas, estas habilidades pueden conducir al éxito social, académico y profesional, señalan los investigadores. Si no se desarrolla o interrumpe, pueden aparecer problemas de salud como el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) y la esquizofrenia.

Y parte del motivo de la nueva investigación fue analizar los problemas de salud mental: el riesgo, las tasas de progresión y la gravedad de las afecciones varían entre sexo y género. Los hombres son más propensos a desarrollar esquizofrenia a una edad más temprana que las mujeres, por ejemplo, mientras que el TDAH es más común en los niños que en las niñas.

¿hay alguna diferencia en el funcionamiento ejecutivo relacionado con el sexo y el género que explica estas variaciones?

No. De acuerdo con este estudio, que analizó múltiples estudios previos sobre atención, acción impulsiva, toma de decisiones y memoria de trabajo, estudios que cubren tanto a humanos como a animales.

“Sería incorrecto concluir que el género y el sexo son el principal factor que impulsa las diferencias individuales en la función ejecutiva y el rendimiento cognitivo”, explican los investigadores, que han trabajado a través de los datos disponibles.

Las discrepancias probablemente tengan otras causas raíz, dicen Grissom y Reyes. Observan investigaciones previas que muestran que el funcionamiento ejecutivo puede verse afectado por una gran cantidad de presiones ambientales que nos suceden a medida que crecemos, desde problemas en el útero hasta insultos en el patio de recreo.

Estas “trayectorias de desarrollo”, como los llaman los investigadores, también pueden ser responsables de las diferencias en nuestro pensamiento y comportamiento cognitivo (así como también en nuestro riesgo de problemas de salud mental), no en diferencias integradas causadas por sexo o género.

Estudios de sexo y género

Los investigadores también sugieren que cada sexo y género pueden intentar diferentes tareas y desafíos de manera diferente, y esas variaciones pueden explicar algunas de las variaciones en el rendimiento en algunos de los estudios. En una tarea de memoria, por ejemplo, se observó una actividad neuronal diferente entre las adolescentes y los niños.

“Las diferencias de sexo en la estrategia sugieren que diferentes circuitos y / o mecanismos moleculares son utilizados por hombres y mujeres para resolver los mismos problemas cognitivos”, explican los investigadores.

“Esto significa que, aunque la capacidad puede ser la misma, es poco probable que las estrategias empleadas estén respaldadas por los mismos mecanismos neurobiológicos”.

Todo esto tiene importancia no solo para demostrar que todos tenemos la misma capacidad para pensar mejor, sino también para encontrar mejores formas de determinar cómo se puede deteriorar el funcionamiento ejecutivo y cómo podemos tratar las condiciones donde sea el caso.

Es posible que las tensiones de la vida, desde el abuso de drogas hasta lesiones en la cabeza, afecten de manera diferente a sexos y géneros diferentes, dicen los investigadores, y saber más sobre eso podría ayudarnos a reducir el riesgo de problemas de salud mental más adelante.

“Es crítico que mujeres y hombres de todas las especies continúen siendo examinados, para determinar los mecanismos que apoyan la función ejecutiva en todos los géneros y sexos”, concluyen los investigadores en su artículo.

“De hecho, este trabajo puede identificar vías alternativas que pueden aprovecharse y mejorarse en pacientes con trastornos asociados con los déficits de la función ejecutiva”.

0

Leave a Reply

Required fields are marked *.